Un sitio que defiende la evidencia honesta no debería mentir con su superficie. La morfología de estas páginas se construye con el mismo estándar que las afirmaciones que contienen.
El titular se resuelve a partir de una mezcla revuelta de glifos extraños — un breve fallo visual extraído de un conjunto de alfabetos construidos — y se asienta, de izquierda a derecha, en palabras llanas. El efecto es deliberado: el significado emerge del ruido. La frase que aparece debajo regresa a una sola idea, la geometría de la verdad — estructura que puedes inspeccionar, no decoración en la que debes confiar.
El sistema tipográfico es reducido y disciplinado: una fuente de marca redondeada para la identidad y las cifras grandes, una sans neutra para el cuerpo, una monoespaciada para los datos y la salida de verificación, y un único acento intenso que nunca se extiende. Cada gradiente conserva el mismo ritmo — afirmación, evidencia, método, acceso — de modo que la propia superficie es legible como una estructura y no como un estado de ánimo.
El punto es la contención. El diseño no necesita ser estridente para ser memorable; necesita hacer visible el orden subyacente. Integridad morfológica significa que la forma porta la misma postura que el contenido: precisa, reproducible y honesta sobre lo que aún no está demostrado.
La geometría de la verdad.